Mariana Montenegro estrena «Música»: Un track bailable, oscuro y melancólico

Mariana Montenegro estrena “Música”, un nuevo adelanto de “La Mar”, su primer disco solista que estrenará este año y que fue producido por Alejandro Paz.

Ya con un primer single bajo la manga -”Suave”, que cuenta con un videoclip animado con ilustraciones de Pablo Delcielo y presentaciones en vivo en festivales como Campo Abierto y Bosque Sónico, Mariana ya ha dado algunas pistas de lo que traerá su primer LP solista: tracks bailables y canciones melancólicas con influencias house, disco, ítalo disco, new wave, pop, R&B y trap. “El proceso creativo de este disco proviene de las variadas experiencias musicales que he explorado en este último tiempo: componer, cantar, tocar instrumentos, producir, ser DJ y bailar. En el caso de este nuevo single, tiene un origen que nace de mi experiencia con el mundo del DJ y del baile”, confirma Mariana. 
“Música” es una canción que tiene vertiginosos momentos: oscuros, dramáticos, eufóricos y luminosos. Ritmos house, estructura viajera, gritos desatados y también sintetizadores y coros que remiten al synthpop y new wave de bandas como Pet Shop Boys, son rasgos que la hacen ser un track perfecto para la pista de baile. En palabras de Mariana “la letra habla de la manera en que yo como música me enfrento a ciertas situaciones mediante de la música. En el caso de esta canción, enfrenté y un suceso puntual componiendo, produciendo y bailando, es por eso que lleva este título”.
La dirección estuvo a cargo de Marcos Sánchez artista y realizador audiovisual-, quien llevó a la pantalla la creación coreográfica de Rodolfo Robles, bailarín que acompaña a Mariana en sus presentaciones. En el videoclip ella interpreta a dos personajes que se relacionan a través el baile mientras recorren un edificio abandonado.

​A nivel de dirección de arte, elementos simbólicos que remiten a lo viejo y a lo roto son contrastados con el dorado, dualidad inspirada en el Kintsugi (arte japonés que consiste reparar loza quebrada con oro) y que incluso está presente en una de las habitaciones, que fue intervenida por el artista Gaspar Álvarez.  

“El Kintsugi busca reconocer y embellecer las cicatrices. Para mí las canciones son cicatrices transformadas en música, por eso incluí esta cita japonesa. Fue muy sorprendente saber que Gaspar tenía obras Kintsugi, por eso le pregunté si es que quería sumarse al proyecto”, declara Mariana.

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