El primer documental selfie nos muestra 3 historias LGBTTTIQA

Jóvenes cineastas chilenos estrenan en Francia documental realizado con selfie – relatos

6

A principios de febrero llega al invierno europeo SNAP, novedoso cortometraje documental que a través de registros de redes sociales, cuenta la historia de tres jóvenes de la comunidad LGBTI santiaguina y busca reflexionar sobre la fluidez de género,  y las inquietudes millenials. El filme plantea la necesidad de realizar un cine que se libere de la rigidez y tradiciones visuales, expandiendo las experiencias que puede proporcionar. La información de fechas para Chile y Latinoamérica están por liberarse.

Hace algunos años, narrar a través de imágenes en movimiento era patrimonio casi exclusivo del cine. Hoy, gracias a internet, los celulares y las redes sociales, tenemos las historias literalmente en nuestras manos. Así es como se llegó a los protagonistas de “SNAP”: Bastián, quien convive con su alter ego drag Anna Balmánica, Alfonso; un chico de la periferia santiaguina que al mostrar sus largos recorridos en transporte público y distintso factores de su vida cotidiana, nos muestra realidades como el endeudamiento universitario o el clasismo en los jóvenes. Finalmente está  Alexa, una estilista trans que se dio a conocer al usar las redes sociales para compartir su experiencia de tránsito y el proceso de reasignación genital.

Esa son las historias que dan vida al cortometraje “SNAP”, una reflexión sobre el cuerpo, el género y la identidad de los jóvenes LGBTI chilenos. Dirigida por Felipe Elgueta y Ananké Pereira y producida por Alba Gaviraghi (AGOSTO CINE), la obra tendrá su premiere mundial en Francia como parte de la selección del Festival de cortometrajes Clermont Ferrand, el más antiguo y destacado a nivel mundial para exhibir este tipo de obras. En esta instancia la obra forma parte de Labo Competition, la sección dedicada al cine arriesgado y experimental  donde solo hay 25 cintas de todo el mundo, siendo SNAP la única chilena.

Los realizadores centraron su atención en las stories, un formato que permite subir a perfiles de Instagram y Snapchat vídeos que duran pocos segundos y que desaparecen tras 24 horas. Durante un año Elgueta y Pereira siguieron y registraron 48 cuentas de jóvenes LGTBI, sin comunicarles que eran parte de esta investigación. Finalmente escogieron a sus protagonistas y tras recibir autorización, se ganaron un Fondo de Fomento Audiovisual para realizar “SNAP”.

Mira el trailer:

 

Conversamos con el equipo compuesto por Felipe, Ananké y Alba quienes has ganado con distintos proyectos la sección VIDEOCORP, del Festival Internacional de Cine de Valdivia y han formado parte de Talents Buenos Aires, de BAFICI junto a Berlinale.

LA ENTREVISTA:

De dónde surge la necesidad de hacer un documental relato – selfie

El 2015 nos hicimos una cuenta snapchat y el lenguaje que estaba proponiendo en ese momento nos pareció de inmediato muy interesante; 10 segundos, emoji, geolocalización, reconocimiento facial, máscaras y que durara 24 horas y luego desapareciera, nos cautivó.
Era un cambio en cómo comunicarnos y por tanto un cambio en las imágenes que producimos y consumimos. Vimos la generación de un cambio, el que radica en entregarle a los usuarios herramientas audiovisuales para si mismos y así, obligarnos – permitirnos pensar desde la imagen en conjunción con el sonido (audiovisual) en solo 10 segundos, una locura. Sentimos entonces, que había que hacer algo con eso y lo primero que se nos ocurre fue almacenar estos archivos que están destinados a desaparecer. Haciendo así el ejercicio contrario a lo que proponía la plataforma en una suerte de rebelión y ruptura. Entonces, registramos durante un año todos los días, las cuentas Snapchat de 48 jóvenes de la comunidad queer. Almacenamos muchas, pero muchas horas, sin saber de que trataría y en el proceso de montaje encontramos la verdadera alma de este proyecto tanto estilística, formal como conceptual y temáticamente.

¿Sienten que perdieron el control audiovisual, al depender de los personajes sobre estilo y forma de grabar?

 

Todo lo contrario. El “control” de la obra puede tener que ver con muchos elementos cinematográficos, no solo un rodaje o la creación “en vivo”, fue otro tipo de trabajo y eso es muy interesante. En SNAP nos centramos en la investigación y por sobretodo el montaje. Ambos elementos nos hicieron elegir, de manera controlada y autoral, entre mucho material las imágenes que necesitabamos para crear este relato. Primero registramos 48 cuentas de gente que no conocíamos todos los días sin que supieran, queríamos ver la sinceridad de cada uno construyendo su personaje virtual en redes sociales. Luego con ese material hicimos un guión, y escribimos posibles situaciones y replanteamos a cada personaje para construir su propio mundo como nosotros lo queríamos contar.
Es una especie de ejercicio reinterpretativo muy propio del trabajo de material de archivo.  En ese sentido, más que restringirnos, creamos una obstrucción dado por el pié forzado del material – vertical de breve duración y de texto directo a cámara – y con esta decisión pudimos crear algo nuevo y diferente. Para nosotros es una nueva aproximación a las historias documentales y una mezcla única entre la ficción, la recreación y las imágenes cotidianas y reales.

Qué podemos esperar de los 3 personajes

Los personajes son muy importantes para nosotros, son lo que le dan carne a un trabajo estético especial. En nuestro trato hacia ellos, hay una decisión en cómo construir  cada uno de los mundos y el mundo SNAP en general. Anna, Alfonso y Alexa, representan personajes poco vistos en el cine. Se podría decir que incluso alguien los podría llamar “incorrectos”. Un personaje arribista y sus complejas capas sociales, la perfomance de una drag en la ciudad y el proceso de transición de una chica trans son imaginarios que el audiovisual nacional no ha trabajado. Aún existe en la industria cinematográfica ciertos cánones y temáticas para el público cola, como por ejemplo los dramas de amor y sexo. Nuestros personajes llevan lo LGBTTTIQA de otra manera, no se trata de amor o sexo y los dramas universales que estos asuntos conllevan en las narrativas clásicas. Nos fijamos en ellos como sujetos sociales y buscamos hablar desde otras capas de las que nadie está hablando, por que poco y nada se conoce, y que son muy internas de la comunidad.
SNAP es un experimento, una propuesta para liberar al cine de ciertas tradiciones visuales. En cierto sentido es una experiencia construida desde el voyerismo; llevar estas historias pensadas para compartir entre amigos, cotidianidad, archivos que fueron “robados”, ahora a una pantalla gigante en una sala de cine es una reinvindicación y una reinvención de los materiales desechables y la sobresteticidad.

¿Cuando podremos verlo en salas nacionales?

Estamos esperando que el festival anuncie a los seleccionados pero estamos pensando en un estreno primero en regiones, pues creemos que la descentralización de obras consideradas más artísticas es muy necesario. Luego en Santiago ojalá a mediados de año esperamos poder compartir en los festivales locales con nuestros amigos y públicos más cercanos. Es un muy buen inicio compartir con los públicos que son asiduos al cine, pero luego, llevaremos a través de conversatorios, foros y proyectos de exhibiciones independientes a SNAP a otros públicos para llegar con este relato a todas y todos.

SIGUE EN FACEBOOK A SNAP DOCUMENTAL

No Hay Más Artículos
Suscribete a contenido Under
Directo a tu email baby