Fue así como me di cuenta que me gustaban los hombres

Amores disfrazados de amistad y divertidas anécdotas

Hombres cuyas historias podrían ser el inicio de una novela adolescente sobre amor y los misterios que se descubren a esa edad.

Chicos que aman a otros, confesiones ardientes y divertidas historias de hombres asumiéndose diferentes.

1. KEVIN

Siempre había tenido curiosidad cuando era un niño. Más o menos con 10 años estuve en un internado y en una de las noches de verano, nos dejaron juntar las camas ya que al día siguiente no había clase. Era una cosa habitual. Nos pasábamos las horas hablando, jugando a videojuegos y cosas de niños. Ese día, junto a mis compañeros de habitación, estuvimos hablando de las chicas que nos gustaban, de cuantos besos habíamos dado en nuestra vida, etc. Lo típico.

Poco a poco, empezamos a jugar a un juego de atrevimientos que consistía en ‘dar un pico’ (un beso en los labios) sin vergüenza a alguno de nosotros, para demostrarnos “que no pasaba nada”. Uno de ellos, quiso dar un paso más y hacerlo más intenso: un morreo. Él quería seguir demostrando “que no pasaba nada” y que “se podía hacer eso, y seguir siendo heterosexual”.

Pese a que yo me moría de vergüenza y me negué al principio, Xavi (así se llamaba el chico un año menor que yo) insistió. Yo, tumbado en la cama, con la mirada expectante de los demás compañeros que habían decidido dejar de jugar, Xavi se puso sobre mí, cara con cara, y tras varios minutos mirándonos fijamente a pocos centímetros, me besó.

Nos pasamos besándonos un buen rato hasta que nos dormimos.

Años después de haber perdido el contacto, siendo ya adolescentes, llegué encontrarme con Xavi, él me contó que era heterosexual y que tenía novia. Para él, en ese momento “no pasó nada”, en cambio para mi sí. Fue así como me di cuenta que me gustaban los hombres.

2. BENJAMÍN

Mi familia siempre fue un poco conservadora y de esas que va a la iglesia el día domingo. Mis hermanas iban en colegio católicos y todo ese show eclesiástico, mi papá era parte de la PDI y mi mamá una hippie de tomo y lomo.
A los 8 años tenía un grupo de amigos de mi edad con los cuales compartíamos y jugábamos a la pinta, a la pelota, o salir a andar en bicicleta.  En ese grupo de amigos había un niño muy rubio y aventurero para su edad y siempre me llamo la atención. Cuando lo miraba mi mente procesaba que solo quería tenerlo y besarlo, en ese momento supe que me gustaban los hombres y que las mujeres solo eran para mi unas muy buenas acompañantes y compañeras. A los 10 años cuando despertó la curiosidad en mi, nos juntamos un grupo de amigos a jugar a las escondidas; yo por supuesto me fui a esconder con el niño que siempre me gustó y aproveché la instancia para besarlo, pero  mi hermana mayor de 28 años aproximadamente en ese momento nos encontró y me pidió que mis amigos se fueran de la casa. Días más tardes me fui a la playa solo con ella y en la cama tuvimos una conversación donde me pregunto si sentía atracción por algún niño, a lo que respondí que no y ella me explicó que era normal y que podía sentir amor por un hombre, días más tarde le confesé que si, que si me gustaban mucho más los hombres. Y ese momento fue la alegría mas grande de mi vida.

My Own Private Idaho (1991)

3. JORGE

De muy chico caché que me gustaban los hombres. Más allá de querer siempre ser los personajes femeninos de los juegos de ​PS​1 o ​de N​intendo, los personajes masculinos eran los que llamaban mi deseo. Recuerdo que en las mañanas viendo el ​C​lub de los ​Ti​gritos, me imaginaba que estaba con Tracey de Pokémon abrazados en mi cama. Seguí deseando en secreto hasta que llegué a la media, me daba vergüenza. Hasta que un día dije ya basta, “soy bi” jajajaja y de ahí no paré, lo​ de​ bi duró un rato no más, como pantalla.

4. HUGO

Mi familia es muy religiosa. Desde que tengo uso de razón la homosexualidad era nombrada como uno de los pecados que Dios, supuestamente, condena. Sin embargo, a mi siempre me han gustado los chicos. De niño me atraían otros niños, los encontraba lindos, pero Ignacio era mi máximo amor y mi mejor amigo. Recuerdo que siempre jugábamos en el patio de mi casa a alguna aventura que estuviera en nuestra imaginación.
En una de esas expediciones me armé de valor y le dije: “Yo voy a ser tu esposa y tu mi esposo”, él algo impresionado me siguió el juego, como siempre y de esta forma logré darle un besito; estaba tan feliz de haberlo logrado, había soñado tanto con ese momento pero al poco tiempo la familia de Ignacio se cambió de ciudad y nunca lo volví a ver. Desde ahí, supe que me gustaban los niños, pero no sabía que existían hombres que amaban a otros hombres y que eran felices sin ser condenados por Dios. Mis padres jamás me dijeron que existía esa posibilidad, yo jamás pregunté por susto. Hasta qué un día aparece en la tele el video de “Firework” de Katy Perry donde aparecen dos hombres besándose y todo estaba bien, ellos eran hermosos, tal como un fuego artificial y no unos horribles pecadores como siempre me lo enseñaron. Ahí me di cuenta de quien soy y que no se debe cambiar por nada, ahí me di cuenta de que ¡Soy Gay y me encanta!

5. DANTE

Puta la verdad nunca me rehusé a la idea, desde pendejo que siempre fu​i​ muy libre de elegir y pensar. Mi vieja nunca me restringió nada y creo que fue por eso que nunca “estuve en el closet”.​ ​Obviamente siempre existía el comentario o la duda ​de ​si yo era gay o no, pero para mi nunca fue una ofensa ser cola entonces​, ​no me afectaba en nada​, con el tiempo fui ​construyendo amigos los cuales pensaban de la misma forma​, ​entonces por ningún lugar me sentía reprimido.
Cuando pendejo hubo un par de webeos en carretes “hetero” pero nunca nada serio. Lo que si me llamaba mucho la atención y me diferenciaba mucho de mis amigos era que no me daba asco pensar en la idea de darle un beso a un hombre, para mi era lo mismo que darle un beso a una mujer y como hasta ese entonces mi circulo era 100% hetero siempre estuve con mujeres haaaaasta que un día a mis 22 años dije​: “​sabí que más​,​ hay que probar este webeo​”​​así que ​abrí una app y me puse en plan de que pase lo que tenga que pasar, y así fue como conocí a un werito​.​ Fue extraño al principio pero se me dio natural y al poco tiempo terminé teniendo una relació​n. Ahí, ​conocí lo que era estar con un hombre, y dije, la cagó que esta ​hue​a nunca antes la había sentido.
Terminé por quedarme en el mundo cola y doy palabra que no me arrepiento de nada, así que cabres, prueben y tírense a la piscina que acá la vida es libre, alegre y como ustedes quieran​.​

Fotografía parte de la serie “Orgullo Gay y Prejuicio #30” (2012-2016)

6. ALONSO

Tenía 9 años cuando comencé a sentir atracción por un compañerito del colegio. Le regalaba dibujos y cosas de los Power Rangers (que antiguo). Recuerdo que una compañera me preguntaba por qué lo hacía y me puse tan nervioso al evadir el tema que terminó gritando: ¡Es obvio que te gusta! y yo, rojo como tomate.

Ese fue mi primer “crush”, sin siquiera conocer a esa edad la definición de palabras como gay o hetero. Fue simple atracción en la manera más platónica posible. Sintiendo en mi corazón libre de etiquetas algo que nunca había experimentado: Amor puro.

7. BENLLO

De niñito siempre me gustó, hablando heteronormativamente, las cosas de colores, la ropa, etc. Tanto de hombre como de mujer pero mi familia siempre decía “eso es de niña, no para ti”, ahí comenceé a preguntarme por qué me gustaban las cosas de niña, si yo era niño.

Me sentía atraído por mis compañeritas y también me gustaban mis compañeros pero no lo veía como algo malo, hasta que en primero básico, tuve mi primer “pololo”; él era el más desordenado de la clase y yo el mateo. Recuerdo, que siempre nos escondíamos en la casa de muñecas a darnos besitos hasta que una profesora nos pilló y nos dijo que eso no estaba bien, que no era “normal”. Ahí, en ese instante me di cuenta que me gustaban los hombres, porque me dio una pena tan grande que lo nuestro no podía ser porque no era “normal”. Desde ahí nos hicimos amigos para los demás pero nos queríamos a escondidas. Esta relación duró hasta cuarto básico por que mi compañero y primer amor murió de un derrame cerebral jugando a la pelota en las multicanchas.

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